
G. de Glacial. Mientras el calentamiento global decide si se manifiesta con toda su fuerza, por ahora, en verano hace calor y en invierno frío. Considerable la preocupación ante la llegada de las bajas temperaturas y como consecuencia, la proliferación de virus.
R. de Resfriado. Hasta hace poco una enfermedad en la que casi todos nos automedicamos y sobre el que cada uno de nosotros tiene un tratamiento preferido.
I. de Ignorancia. La que manifestamos debido a una curiosa contradicción a la hora de recibir información sobre el tema en cuestión. Unos por exceso y otros por defecto. Finalmente, nadie lo tiene claro y lo peor de todo, las autoridades tampoco parecen tenerlo transmitiendo impotencia e inseguridad.
P. de Pánico. Situación que puede producirse ante la temida avalancha de supuestos casos y la falta de vacunas o planificación al administrarla.
E. de España. Por poco que parezca, el goteo de episodios, su variedad geográfica y el triste desenlace en más casos de lo que a todos nos gustaría, propicia la desconfianza. No basta con llegar al hospital, dependiendo de las circunstancias, allí tampoco pueden hacer mucho por ti.
A. de Aguardar. Quedar a la espera de los acontecimientos y participar, en la medida de lo posible, en una rápida solución para semejante trance.
