lunes, 31 de agosto de 2009

G.R.I.P.E. - A.


G. de Glacial. Mientras el calentamiento global decide si se manifiesta con toda su fuerza, por ahora, en verano hace calor y en invierno frío. Considerable la preocupación ante la llegada de las bajas temperaturas y como consecuencia, la proliferación de virus.

R. de Resfriado. Hasta hace poco una enfermedad en la que casi todos nos automedicamos y sobre el que cada uno de nosotros tiene un tratamiento preferido.

I. de Ignorancia. La que manifestamos debido a una curiosa contradicción a la hora de recibir información sobre el tema en cuestión. Unos por exceso y otros por defecto. Finalmente, nadie lo tiene claro y lo peor de todo, las autoridades tampoco parecen tenerlo transmitiendo impotencia e inseguridad.

P. de Pánico. Situación que puede producirse ante la temida avalancha de supuestos casos y la falta de vacunas o planificación al administrarla.

E. de España. Por poco que parezca, el goteo de episodios, su variedad geográfica y el triste desenlace en más casos de lo que a todos nos gustaría, propicia la desconfianza. No basta con llegar al hospital, dependiendo de las circunstancias, allí tampoco pueden hacer mucho por ti.

A. de Aguardar. Quedar a la espera de los acontecimientos y participar, en la medida de lo posible, en una rápida solución para semejante trance.

jueves, 20 de agosto de 2009

C.A.L.O.R.


C.
de Calentamiento. De calentamiento global exactamente, el que estamos sufriendo según todos los informes sobre el tema de moda. ¿Cuidar nuestro planeta? sí. Que hablar del calentamiento es una moda alarmista para sacar dinero en subvenciones para su estudio, también.

A. de Agobio. El que se siente ante la subida de las temperaturas. El mismo, también, que disfrutamos ante la masificación de las costas y las montañas. Toca tener paciencia y pensar en la recompensa.

L. de Labios. Los de ese amor de verano que casi todos hemos tenido. Algunos, hasta hemos podido besarlos... “uuummmmm” y en más de una ocasión. Maravillosos recuerdos.

O. de Oasis. Normalmente repletos de vegetación y manantiales, pero para mi, un oasis es cualquier sitio en el que estés tú, amigo lector.

R. de Reposo, el que muchos necesitan tras semejantes hazañas veraniegas. Al final va a ser cierto eso de que nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas.